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¿Cómo encontrar la alegría hoy? Lo que diría el Padre Hurtado (Parte I)

Estaba leyendo una columna, del diario El País de España, titulada “¿Y si la solución a la crisis de salud mental fuera (también) filosófica?”. Me pregunté qué diría San Alberto, que entre muchas de sus facetas principalmente creo que era un profesor. Trató mucho el tema de la educación de la voluntad y del esfuerzo. 

A esta pregunta, creo que San Alberto contestaría probablemente que sí. 

Los índices de salud mental de la sociedad chilena nos han alertado a todos. Cada uno de nosotros se pregunta, si le es posible, como alcanzarla. Las personas que viven en situaciones extremas de pobreza o vulnerabilidad probablemente lo pueden hacer menos, ya que deben enfocar todas sus energías en sobrevivir. No hay espacio para hacerse la pregunta, y eso es una victoria de este momento histórico: el que la pregunta hoy tenga su espacio. 

Paradójicamente, según ciertos índices, no son siempre los países desarrollados los que ostentan los mejores índices de salud mental. A veces, los habitantes de ciertos países en vías de desarrollo, como India – que en el Estudio Mundial de la felicidad 2022 ocupa el 5to lugar del mundo de países con personas más felices (82%)-, parecen más contentos que muchas de las personas de las “sociedades de bienestar” (Estados Unidos tiene un 76% de personas felices; Corea del Sur un 57%; Japón un 58%*).  La relación índice de desarrollo-felicidad es una ecuación compleja, por decir lo menos.

El Día Mundial de la lucha contra la Depresión se celebra el 13 de enero. El término “salud mental” es hoy omnipresente. Esta crisis, que se manifiesta en este y otros tantos signos, pareciera hablarnos, además de un real problema psicológico, de una “crisis de sentido”: a pesar de que hay menos muerte y pobreza, de que más personas acceden a la educación superior y son profesionales, la gente está hondamente descontenta. El descontento de una sociedad que trata por todos los medios de evitar el sufrimiento. 

¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Cómo encontrarlo? ¿Debemos escapar del dolor para encontrar la felicidad? 

“Esta vida se nos ha dado para buscar a Dios, la muerte para hallarlo, la eternidad para poseerlo”, nos dice San Alberto. ¿Cómo encontrar la alegría en medio de un mundo que la ha perdido? Los dejamos con nuestro blogger estrella, Alberto Hurtado SJ.

Una mirada a la sociedad chilena… si estamos mejor, ¿por qué estamos más tristes?

Hecho curioso, paradoja cruel. Nunca como hoy el mundo ha manifestado tantos deseos de gozar, y nunca como hoy se había visto un dolor colectivo mayor. Al hambre natural de gozo, propia de todo hombre, ha venido a sumarse la serie de descubrimientos que ofrecen hacer de esta vida un paraíso: la radio, que alegra las horas de soledad; el cine, que armoniza fantásticamente la belleza humana, el encanto del paisaje, las dulzuras de la música en argumentos dramáticos, que toman a todo el hombre; el avión, que le permite estar en pocas horas en Buenos Aires, en Nueva York, en Londres o en Roma…** La cordillera, que ve invadida su soledad por miles de turistas que saborean un placer nuevo: el vértigo del peligro; la prensa penetra por todas las puertas, aun las más cerradas, por el estímulo de la curiosidad, por la sugestión del gráfico y de la fotografía. Fiestas, excursiones, casinos, regatas, todo para gozar… 

Y sin embargo, hecho curioso, el mundo está más triste hoy que nunca; ha sido necesario inventar técnicas médicas para curar la tristeza. Frente a esta angustia contemporánea muchas soluciones se piensan a diario:

  1. Unas soluciones son del tipo de la evasión. En su grado mínimo, es huir a pensar; atontarse… Para eso sirve maravillosamente la radio, el auto, el cine, el casino, el juego, ¡ruina de la vida interior! Se está, no me atrevería a decir ocupado, pero sí, haciendo algo que nos permita escapar de nosotros mismos, huir de nuestros problemas, no ver las dificultades. Es la eterna política del avestruz. Los turistas que vienen a estas lindas playas, ¿qué hacen aquí en el verano sino eso? Playa, baño, baño de sol, aperitivo, almuerzo, juego, terraza, cine, casino, hasta que se cierran los ojos para seguir así, no digo gozando, sino “atontándose”. Esta política de la evasión lleva a algunos más lejos, a la morfina, al “opio” que se está introduciendo, al trago, demasiado introducido, e incluso al suicidio. Nunca me olvidaré de uno que me tocó presenciar en Valparaíso. 
  2. Otros, más pensadores, no siguen el camino de la “evasión”, sino que afrontan el problema filosóficamente y llegan a doctrinas que son la sistematización del pesimismo.

Para ambos grupos, el fondo, confesado o no, es que la vida es triste, un gran dolor, y termina con un gran fracaso: la muerte. 

Y, sin embargo, la vida no es triste sino alegre, el mundo no es un desierto, sino un jardín; nacemos, no para sufrir, sino para gozar; el fin de esta vida no es morir sino vivir. ¿Cuál es la filosofía que nos enseña esta doctrina? ¡¡El Cristianismo!!**

Somos cristianos, estamos alegres, aunque los tiempos sean duros. ¡Cristo ha resucitado! Esperémoslo con las lámparas encendidas (espacio de oración y devoción popular alrededor de la tumba de San Alberto, Santuario del Padre Hurtado, Estación Central).

Esta es la primera parte de una serie de dos columnas de San Alberto sobre el tema. ¿Crees que la crisis de salud mental se relaciona también con una falta de sentido? Tal como el Padre Hurtado encontraba en la fe y en el ponerse al servicio la respuesta a esta búsqueda de sentido de su vida, ¿dónde lo encuentras tú? ¿O luchas aún por encontrarlo? Lo importante es no cesar en esta búsqueda, y si nos hemos rendido, volver a empezar. ¡¡Los leemos!!

* Cifras extraídas del Global Happiness 2022 Report. Recuperado el 25 de abril de 2023. Extraído de:

**Agréguenle a esto los teléfonos, la televisión, los smartphones, la disminución de la pobreza….

** Texto extraído de “Pesimistas y optimistas”, en Un fuego que enciende otros fuegos, pp. 83-85.

Nuestro blogger esta semana es Alberto Hurtado SJ. Fue sacerdote, jesuita, abogado, psicólogo y educador, viajero y amiguero. Trabajó en la Acción Católica, fundó el Hogar de Cristo, y dio muchos retiros y charlas. Se dedicó a la formación de jóvenes, mujeres, hombres y en la última parte de su vida fundó la ASICH y trabajó con líderes sindicales. Según lo que hemos escuchado, le gustaban los tangos, se emocionaba hasta las lágrimas fácilmente (¡era muy sensible! Él no se creía eso de que “los hombres no lloran”); era “acaballado”, y cuentan las malas lenguas, que manejaba muy mal. Fue declarado santo de la Iglesia Católica el año 2005 por Benedicto XVI, y pronunciado Padre de la Patria por el presidente de Chile don Ricardo Lagos. Puedes visitar su tumba en el Santuario Padre Hurtado, en Estación Central (Av. Padre Hurtado 1090).

Bárbara Symmes Avendaño, encargada de contenidos de la Fundación Padre Hurtado, es doctoranda en filosofía de la Universidad de los Andes, licenciada en Historia de la PUC y educadora. Le encanta viajar, los deportes, el cristianismo oriental y tiene alma de apóstol. Hizo su tesis de historia sobre el Padre Hurtado y los jóvenes, y ahora está trabajando temas de relacionalidad, feminismos, mujer y afectividad desde la filosofía.

9 Comentarios

  1. Pablo Sepúlveda López

    Hermoso texto. Sólo quisiera decir, respecto a eso de “¿Cuál es la filosofía que nos enseña esto?: el Cristianismo”, que ya los primeros Padres de la Iglesia -en estos momentos pienso en san Clemente de Alejandría y san Nilo de Ancira- ya le llamaban al Cristianismo la “Verdadera Filosofía”. De esta manera, no sólo se referían a que el principio de la sabiduría es el temor de Dios (Prov. 1:7), sino que también le disputaban aquel título a los paganos incrédulos. Esto último debe volver a hacerse hoy en día, en que tantas “filosofías” y caminos “espirituales” pierden a las almas por sendas de pura autocomplacencia o victimismo… a la larga, orgullo y vanidad.

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    • Barbara Symmes

      Querido Pablo, que bueno escucharte. El Cristianismo, como dices, es hermoso y verdadero. Hoy vivimos en una sociedad diversa, y la verdad creo, como dices, que hay que presentarlo otra vez, desde hoy, sin quitarle nada de su radicalidad y belleza, en medio de tantas opciones.

      En la segunda parte del escrito, que presentaremos en otro post, el Padre Hurtado desarrollará la idea de la potencia del Cristianismo como camino espiritual, un camino que te hace tomar responsabilidad por las propias opciones, desde la Verdad y la Misericordia, desde la verdad que somos barro amado por Dios y con hambre de infinito. ¡Gracias por tu cometario!

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  2. Víctor Segura

    Todo viene de adentro de uno mismo proyectándose hacia el exterior, creo que para lograr en cierta medida el gozo de la fecidad es necesario empezar escuchandose a uno mismo como individuo, teniendo presente nuestras emociones y sentimientos que podemos sentir, ya que es parte de nuestro espíritu, nuestra alma.

    Una buena base puede ser fundamental para comprender y dirigir nuestro rumbo en la sociedad, tratando de no olvidar lo más preciado que podemos tener en este mundo, el amor.

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    • Barbara Symmes

      Hola Víctor. Creo que el Padre Hurtado estaría muy de acuerdo contigo. Él era jesuita, que son muy formados en el arte del discernimiento, tradición que comenzó su fundador, el español San Ignacio. El discernimiento es justamente aprender a leer como Dios habla en el propio corazón, escuchar lo más propio, ya que los cristianos creemos que “Dios es más íntimo que nosotros mismos”, como decía San Agustín. Y eso, como dices, dirigido al amor. Todos tenemos algo que aportar en este mundo, y en eso podemos encontrar la felicidad. ¡Muchas gracias por tu comentario!

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  3. Caroline Sampaio

    Yo creo que el grande problema de la humanidad, fue querer sacar Dios de su corazon y quiso llenarse de lo que pasa. Las redes sociales y la vida nos lleva a una alegria que pasa muy rapido, pq nuestro ser fue hecho por amor y para el Amor. Solo no sentimos felices cuando nuestro corazon esta en Dios. De las frases de San Alberto la que mas me gusta es esta que la vida fue echa p buscarmos a Dios. Estoy viviendo un tiempo dificil y tomé esta frase como el rhema hoy de mi vida y como me he dado conta que a forma que estoy enfrentando la vida es otra, porque descobri que no estoy sola, que abri las puertas de mi corazon p q Dios entrará y me ayudará a mirar la vida de otra forma, los problemas continuan, pero la seguridad que camino con Él hizo una gran diferencia

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    • Barbara Symmes

      Querida Caroline, qué hermoso testimonio. Aristóteles decía que la virtud – el ser bondadosos justos, magnánimos, prudentes – es el bien más preciado que podemos tener, porque nadie nos la puede quitar. Y esto es verdad. Pero para los cristianos hay una dimensión aún más profunda: nadie me puede separar del amor de Cristo, como decía San Pablo. Él único que nos puede separar de Dios soy yo mismo, si me aparto de él (paradójico, ¿no?). Y lo que dices es cierto: si toda mi atención, todo mi afecto, toda mi energía se va mirando el teléfono o en el computador, inevitablemente ya no dirijo esa energía hacia Dios, hacia la vida, los otros, la naturaleza, lo que me apasiona. En ese sentido la tecnología puede alejarnos de Dios. Nadie te puede separar de Cristo que te ama tanto y que sostiene en la dificultad. Un abrazo.

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  4. Juan Pablo Jarry

    Me inclino por la Filosofía del Corazón Humano

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    • Bárbara Symmes

      I love it! Una filosofía del corazón hecha vida. ¡Gracias @Juan Pablo!

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      • Melany

        Me encanta leer sus comentarios y no sé si tengo las palabras para expresarme tan bien como ustedes, son embargo, puedo contarles que si bien me veo envuelta a diario por todo lo que intenta apartarme de Dios, o cambiar mi foco, él maravillosamente encuentra la forma de encantarme con cualquier detalle, hoy es un hecho que sentí que me regaloneo con la flor que brotó de mi planta, con la lluvia de la tarde, he aprendido a maravillarme con la sencillez y con seguridad sé que ahí está su mano y por ende, la felicidad. Tan relativa y tan deseada por todos.

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