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Reedición: El Padre Hurtado, una biografía de Alejandro Magnet.

Escrito por Fundacion Alberto Hurtado

Sin duda, Alberto Hurtado es uno de los hombres más importantes de la historia de este país. La reciente re edición de la biografía escrita por Alejandro Magnet, apenas dos años después de la muerte de san Alberto, es una ocasión para conocer su propuesta de “fe y justicia” para Chile.

Alrededor de dos años después de la muerte de San Alberto Hurtado, el abogado y periodista Alejandro Magnet decidió aventurarse en la delicada empresa de pasar al papel la historia de la vida del sacerdote jesuita.

“Una biografía no es una novela”, comienza diciendo el autor, que por lo reciente de los hechos y la enorme cantidad de información que poseía, consideró totalmente arriesgado caer en el llamado género de la biografía novelada. “En un libro como éste hubiera sido torpe audacia asumir ese riesgo, y audacia tanto más torpe cuanto más innecesaria”, dice Magnet. Es por eso que a lo largo de las 257 páginas que componen “El Padre Hurtado”, se hizo lo posible por mantener la mayor fidelidad posible con respecto a los hechos e intentar dejar al propio lector la tarea de armar un punto de vista.

Retrato de infancia y de una temprana vocación 

 

            El libro está plagado de testimonios y anécdotas que nos van revelando la personalidad de Alberto Hurtado desde sus primeros años de edad hasta los últimos minutos de vida. El detalle y las fuentes presentadas (cartas, informes, entrevistas) poco a poco nos van introduciendo en la vida de Alberto y el contexto social que lo rodea, a nivel mundial, nacional, en la orden jesuita y hasta en el ámbito familiar. Es preciso destacar este último punto y felicitar a Magnet por contextualizar de manera inmejorable la situación política y socio-económica frente a la que se vio el Padre Hurtado en cada etapa de su vida, ya que ella siempre fue un detonante para las acciones del sacerdote e influyó directamente en el desarrollo de su vida.

            En las primeras páginas se nos sitúa en los primeros años de Alberto, nacido del matrimonio entre Alberto Hurtado Larraín y Anita Cruchaga, quienes vivían en Los Perales en una buena situación económica. Sin embargo, el futuro santo de la Iglesia casi no conoció a su padre, debido a su temprana muerte. Este acontecimiento trajo consigo problemas económicos para la familia y comenzó a forjar un fuerte espíritu de responsabilidad en Alberto. Ya en su juventud, mientras estudiaba en el colegio San Ignacio, se nos muestra a un niño muy simpático y a la vez de excelente conducta y verdadera piedad. El autor destaca “la natural aptitud de Alberto para equilibrarse entre la lealtad a los compañeros y la servil adhesión a la autoridad”.

            De la juventud de Alberto hay que destacar a dos importantes personajes que marcaron el resto de su vida. En primer lugar su profunda amistad con Manuel Larraín (futuro obispo), que a medida que los jóvenes maduraban iba ganando un tinte religioso, sobre todo por el lado de Alberto que a corta edad comienza a vivir el catolicismo a fondo. El otro es el Padre Vives, su director espiritual, que fue una influencia directa y una gran ayuda para Alberto que con tan solo 15 años sentía un llamado interior de vocación muy fuerte.

La cuestión obrera

 

Alberto Hurtado en el noviciado de Chillán, donde estuvo desde el 14 de agosto de 1923 hasta el 4 de abril de 1925.

            Por esos años, en Chile comienza a generarse una tensión política y social. Alberto y muchos de sus amigos se notan muy preocupados por el tema, en especial por la insensibilidad que existe de parte de la gente por los problemas y por el conflicto y politización del movimiento obrero. Alberto ya estaba decidido a hacerse jesuita, pero debía esperar a que su madre estuviera en condiciones de poder vivir bien sin su presencia. Fue en estos años de espera donde participó en política (en el Partido Conservador) y estudió Leyes. Sin embargo, solamente era una espera para sus verdaderos propósitos. Según el autor,: “Tenía un corazón como un caldero en ebullición que necesita válvula de escape y aquí está la explicación de esa multiformidad de obras de caridad que emprendió desde joven”.

            Finalmente, Alberto parte al noviciado de Chillán, donde debe acostumbrarse a la dura doctrina jesuita de San Ignacio, sobre todo teniendo en cuenta la severidad de su superior, el Padre Jaime Ripoll. “Era fácil leer las palabras, pero no lo sería marcarlas en el corazón”, afirma Alejandro Magnet. Acá se familiariza con la personalidad de la orden y con las enseñanzas de San Ignacio. Destacó como un buen alumno y su camino en los estudios terminaron llevándolo a Córdoba, Barcelona y Lovaina. En esta biografía se nos enseña como mientras Alberto se educaba a lo largo del mundo, nunca dejó de estar pendiente de la situación chilena, a través del Padre Vives que lo mantenía informado constantemente. En Chile se había definido la clase media, la desigualdad de las riquezas era extrema y la tensión seguía creciendo. Es por eso que Alberto comenzó a preocuparse tempranamente por el deber político de los católicos.

            Termina sus estudios en Lovaina, donde se adhiere al espíritu de esta universidad unido al de la compañía. Desde Europa llegan muchísimos testimonios de la simpatía y bondad de Alberto, quien con una polémica tesis acerca de John Dewey y su sistema pedagógico, obtuvo su título con distinción. Es entonces cuando regresa a Chile con un fuerte interés en los jóvenes, la pedagogía y la dirección espiritual. Su preocupación por la cuestión social del país la refleja en el polémico libro “¿Es Chile un país católico?”, donde habla del acercamiento de los obreros al comunismo y el socialismo, la caída del catolicismo, la frivolidad de la clase alta y la urgencia de una solución. “Los malos cristianos son los más violentos agitadores sociales”, dice Alberto en su libro.

El apóstol social

            Más tarde, Alberto es nombrado asesor de la Acción Católica, primero de Santiago y luego de todo Chile. El movimiento crece mucho y el Padre Hurtado influye mucho en la formación de una juventud católica más unida. Se destaca su capacidad como “pescador de hombres”, reclutando vocaciones. Fue muy criticado por algunos más tradicionales, lo que terminó provocando una polémica salida de Alberto de esta organización. Tras estos sucesos decidió volcarse por completo en la acción social.

            Bajo el lema de “el pobre es Cristo”, el Padre Hurtado se dedicó por completo a la ayuda de los indigentes, de quienes vivían en la miseria, de los niños abandonados, etc. Esta es la etapa más conocida de su vida, donde se fundó el Hogar de Cristo. Este nombre, que a muchos no gustó, era especial para el Padre Hurtado. Los pobres que albergaba esta institución, eran verdaderamente tratados como Cristo. Trabajaba sin descanso y viajó por todos lados para tener éxito con su proyecto, llegando incluso a entrevistarse con el Papa para informarle de la situación chilena. En este contexto llevó a cabo su otra gran obra, la Acción Sindical y Económica Chilena (ASICH), donde trabajaba el problema obrero a través de la organización y la sindicalización.

            Sin embargo, todo este duro trabajo del Padre Hurtado implicaba grandes esfuerzos para su cuerpo. Es así como a temprana edad un cáncer al páncreas hace inminente la muerte del sacerdote. Alberto decide aceptarlo de la mejor manera y se entrega por completo a Dios en la recta final. Abres las puertas a todo el que quisiera visitarlo, y así transcurre sus días hasta el día de su partida.

            La lectura de la vida de San Alberto Hurtado es un llamado a todos los chilenos a construir una mejor sociedad y una inspiración para llevar a cabo estos propósitos. Junto a todas las anécdotas inscritas en este libro, se nos va abriendo la personalidad de un hombre que dio la vida por Dios y su país, para avanzar hacia verdaderos y profundos cambios sociales, viendo a Cristo en los demás. Es recomendable recorrer estas páginas y sumergirse en la historia de uno de los hombres más importantes de la historia de este país.

Ficha del libro:
“El Padre Hurtado, una biografía”

Alejandro Magnet, 1954. Reedición 2018.

Ediciones Universidad Alberto Hurtado

En venta en Librería Metales Pesados y Feria Chilena del Libro

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