Una jornada de cargada de música, alegría y también inclusión fue la vivida este sábado 30 de noviembre en el Teatro del Padre Hurtado ubicado en el Santuario homónimo que está ubicado en Estación Central. Actividad que fue organizada en conjunto por el Hogar de Cristo y la Fundación Papageno cuya invitación era a disfrutar de un concierto de bronces protagonizado por la banda «Do-Re-Mi» y que fue teloneada por el coro de La Voz de la Inclusión de La Granja.

«No podemos olvidar que estuvimos en este teatro conectando las historias de todos nosotros a través de la música. Tal y como lo hubiera querido el Padre Hurtado que fue quien mandó a construir este lugar en el que, hasta hoy, persiste un legado de inclusión y arte para todos».
María Paz Vega, directora ejecutiva Fundación Padre Hurtado.

El espectáculo inició a eso de las 12:00 horas con la impecable presentación del coro proveniente de la comuna de la granja. Ellos repasaron éxitos de Zalo Reyes, SodaStereo y grandes clásicos de la música hispanoparlante.

Una instancia en la que se recalcó la relevancia de la inclusión, tal y como lo aseguró su director y profesor.
«Es un largo peregrinar y con mucho esfuerzo de todos los integrantes de este coro. Muchos de ellos no saben leer y, pese a eso, van aprendiéndose las líneas melódicas paulatinamente… La emoción de estas instancias tan significativas es muy importante para el enriquecimiento de todos nuestros artistas».
Jaime Maturana, director y fundador Coro Voz de la Inclusión La Granja.

Luego del emocionante espectáculo presentado por el coro se dio inicio al plato fuerte de la jornada: Big Band-Bronces Do Re Mi, quienes fueron los encargados de rememorar grandes épocas de la música internacional a través de elaborados arreglos.

Para su director, es importante que se sigan realizando iniciativas y actividades como ésta pues le significa a los integrantes de al banda poder salir de regiones. Incluso reconoció que habían muchos que nunca habían pisado la ciudad de Santiago.
«La mayoría de los chicos son de localidades rurales y esta oportunidad nos pone muy contentos. El más grande tiene 14 años y el menor 8. Llevan dos años trabajando conmigo y es evidente que son tremendamente talentosos».
Mauricio Ruiz, profesor y director de la Big Band-Bronces Do-Re-Mi.

Para el Santuario del Padre Hurtado es importantísimo seguir recibiendo iniciativas como ésta pues es parte del legado que dejó el Santo de Chile. Siempre promoviendo la verdadera inclusión y el Sentido Social.





