En el marco del Día del Patrimonio, el Museo Alberto Hurtado realizó “Bordar la Esperanza”, una activación artística y patrimonial guiada por la artista visual Paula Ceroni, que invitó a personas de distintas edades a encontrarse y crear colectivamente a través del bordado.
La experiencia permitió construir una obra textil colectiva inspirada en las memorias, sueños y esperanzas de quienes participaron, vinculando sus propias experiencias con el legado de Alberto Hurtado y el contenido del Museo.
La actividad de bordado se vivió como una acción artística colectiva que conecta el legado del Padre Hurtado con las experiencias personales y ayuda a crear nuevas memorias. Participantes de distintas edades compartieron, aprendieron a bordar y valoraron la posibilidad de reunirse en comunidad; varios expresaron que les gustaría repetir la experiencia. La iniciativa también se plantea como un impulso para promover movimientos de cambio.“Esto es como una acción de arte, porque en la medida que vienen las personas a bordar, lo hacen desde el mensaje o el legado del Padre Hurtado y desde su propia experiencia. Viene a ser una obra muy dinámica, una acción colectiva y muy participativa para construir, a la vez, nuevas memorias”, explicó una de las participantes.
Niños, adultos y adultos mayores compartieron durante la jornada un espacio de conversación y aprendizaje. Para una de las participantes, la actividad permitió experimentar de manera concreta una idea presente en el legado de Alberto Hurtado, la importancia de encontrarse y construir comunidad. “Fue una bonita experiencia para unirse y conversar y aprender. Me gustó el bordado que hicimos, del Padre Hurtado, sobre todo”, comentó.
Para otros participantes, la experiencia también significó acercarse por primera vez al bordado y descubrir una nueva forma de expresión, “aprendí a bordar un poquito. Fue una experiencia muy entertenida y novedosa”, relató uno de ellos.
Así, “Bordar la Esperanza” transformó el Museo en un espacio de encuentro, participación y creación compartida, donde el patrimonio se vivió desde la experiencia de cada persona y se convirtió en una oportunidad para crear nuevas memorias y seguir impulsando movimientos de cambio.





Fuente: Comunicaciones Fundación Padre Hurtado
Estación Central, 1 de junio de 2026




