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Recorrido por el museo

La Dimensión Humana

Representa el nivel más próximo a su vida privada. En esta habitación recorreremos los objetos que nos relatan su vida familiar, su cercanía con su madre Ana Cruchaga, con su hermano Miguel, el respeto que mantenía por su abuelo y abuela. Nos encontraremos con su pasaporte, su licencia de conducir, su pijama (uno de tantos), su hisopo, su maleta y atuendo de uso doméstico, sus timbres epistolares, su maletín sacramental, un “contador manual de personas” para llevar registro y estadística de a quienes les realizaba ritos religiosos, entre otros elementos. Esta dimensión nos presenta a un Alberto sencillo, apegado a lo esencial, de pocas ambiciones materiales y de una espiritualidad destacable.

La Dimensión Eclesiástica

Nos presenta a un Hurtado comprometido con su Iglesia, con aquella institución que tanto defendió y por la que tanto trabajó. Vemos a un Alberto apegado a las tradiciones ortodoxas eclesiásticas, pero también y, desde ese lugar, una persona que sentía la necesidad de comunicar aquellas problemáticas de su sociedad aunque la respuesta fuera negativa o le valiera tensiones con su jerarquía. Alberto Hurtado Cruchaga, en tanto Padre, fue reconocido por alzar la voz y plantear un camino propositivo donde la Iglesia debía estar. En esta sala veremos sus casullas, sus estolas, sus portaviáticos, su cáliz y cubre cáliz, sus vinajeras, su roquete, su fuente y jarra, todos elementos con que celebraba sus misas.

La Dimensión Social

Concentra las miradas del trabajo traducido en obras que Alberto levantó junto a distintas personas, comunidades y voluntades. Este espacio nos resumirá su obra en general y nos hablará de algunas obras específicas: como la ASICH (Acción Sindical y Económica Chilena, 1947), el Hogar de Cristo (1946) y Revista Mensaje (1951), entre muchas otras. Esta sala nos deja ver su título de abogado, distintos escritos de investigación, ejemplares de libros que publicó como “Sindicalismo, historia, teoría y práctica”, “Humanismo Social” y un libro que interpelaba a la sociedad de entonces: “¿Es Chile un país Católico?”. Además se exhibe un Guardapolvo, representando su trabajo en poblaciones y su última carta con Gabriela Mistral.

La Dimensión Universal

Comienza con la muerte de Alberto. El cáncer de páncreas que acabó con su vida en 1952 y algunos elementos que se rescataron en su exhumación de la Capilla de las Bienaventuranzas hacia su tumba actual. Además un pequeño algodón, donado por cercanos, con el que le fueron secadas sus lágrimas en día que murió. Más adelante se explican los procesos que toda persona debe pasar para alcanzar la Canonización entregada por la Iglesia Católica: Siervo de Dios, Venerable, Beato y Santo. La santidad, Hurtado, la alcanzó después de reunir todos los antecedentes que la validaban y los milagros que las comisiones Vaticanas respectivas investigaron para dar cuerpo a la canonización que se efectuó en 2005.